domingo, 1 de abril de 2012

Cumbres Borrascosas

Directora: Andrea Arnold
Actores: Kaya Scodelario, James Howson, Solomon Glave, Shanon Beer...
Reino Unido, 2011.








Eres más yo que yo misma

Cuantas veces he escuchado el nombre de esta novela del siglo XIX. Sinceramente ni la he leído ni creo que haya visto nunca ninguna de las numerosas versiones que se han realizado hasta ahora salvo este remake libre de 2011.

Así que llegué como una mera principiante y me sumergí en una película sin ubicación temporal, pudiendo discurrir tanto en 1900 como quizás en 1940. Mi intuición a través del vestuario me confirmaba que debía ser finales del XIX, pero la stadycam me transportaba también a una época muy actual.

La belleza de esos dos adolescentes, Heathcliff -Solomon Glave- y Cathy -Shannon Beer-, me parecían tan contemporáneas que llegó a sorprenderme y sobre todo la conjunción entre la tez blanca de ella y el color chocolate de la piel de él.
Cumbres Borrascosas de la directora Andrea Arnold, Fis Tank y Red Road, divide la vida en dos etapas, tal como hizo la escritora de la novela Emily Brontë. La de la inocencia y la de la edad adulta. Esta ultima interpretada por Kaya Scodelario, en el papel de Cathy y James Howson en el de Heathcliff.

Si hay algo que prevalece por encima de los personajes y de la historia en sí, es esa yerta, salvaje y húmeda naturaleza de Yorkshire, en el norte de Inglaterra.

Es en la edad de la adolescencia de Cathy y Heathcliff
cuando observamos la naturaleza a través de las aves, con sus plumas frágiles, la de la fuerza y velocidad de los caballos y sobre todo ese brezo meciéndose a través de un viento sonoro que no responde, en una tierra frágil y húmeda.

En la edad adulta de ambos, la naturaleza se muestra violenta, salvaje y conmovedora. Representada bajo esa lluvia que no cesa, ese mismo viento cruel y esas sombras que persiguen... Caos y oscuridad.

La película a través de una magnífica fotografía, una dulce interpretación de la adolescencia y en un formato en 4:3, nos enmarca a una época pretérita.

Y solamente dos canciones, una nana sobre un cuco que canta y una canción final que nos susurra como el viento en Yorkshire.
marta