sábado, 28 de septiembre de 2013

Ubú roi

Director: Declan Donnellan
Actores: Xavier Boiffier, Vicent de Bouard, Camille Cayol...

Producción: Cheek by Jowl y Centre Dramatique National du Nord-Pas-de Calais

Teatro María Guerrero


video





Todo para la banca
La Compañía de Declan Donnellam y el escenógrafo Nick Ormerod, siempre encuentra en Madrid a un público fiel y este espectáculo, en particular, parece venir en un momento especialmente apropiado.

La primera vez que se estrenó Ubú roi fue en París en el año 1896 y supuso un escándalo desde su primera palabra "merdre" (mierdra), por el atrevido lenguaje y el comportamiento transgresor de sus protagonistas. El matrimornio Pére Ubu y Mére Ubu- una sátira de los shakesperianos Macbeth y su esposa-.

Su autor Alfred Jarry a finales del XIX, convirtió a Ubú en símbolo de la violencia y del poder. Y él pasó a ser el padre del teatro del absurdo, el preámbulo al teatro de vanguardia.

Ubú representa lo grotesco y humanamente innoble del poder político. En cuanto toma el trono, Ubú sube los impuestos, despoja y mata a nobles y magistrados, castiga a los comerciantes y hace de todo con el propósito de enriquecerse; al final, huye buscando otras oportunidades de dinero y poder.

El Ubú roi de los Cheek by Jowl sitúa la trama en un elegante salón de un piso parisino burgués y actual, recreado en colores neutros, revistiéndola con la sobria sofisticación propia del contexto y decantándose por el anonimato de los monstruos protagonistas. Sin señalar a nadie, su Ubú se convierte en una delirante lucha generacional.

A pesar de la maravillosa puesta en escena, del espectáculo impecable en guión y dirección, así como el trabajo pulcro de los actores  franceses, le falta cierta densidad para una obra escrita hace más de un siglo.

En esta versión se salvan los financieros, porque no pueden con ellos. Os suena verdad.
marta

lunes, 9 de septiembre de 2013

Betrayal (Traición)

Director: Kirill Serebrennikov
Actores: Franziska Petri, Dejan Lilic, Svetlana Mamresheva...




Rusia-Ucrania, 2013




trailer






La habitación 679
Es el número de la habitación de un hotel, de cualquier hotel en una ciudad rusa. Porque no sabemos el lugar exacto donde se desarrolla esta película. Apenas hay exteriores y sus protagonistas carecen de un nombre.

En esta habitación, austera y fría como la cultura eslava. Surgen dos historias paralelas llenas de traición, pasión, angustia, felicidad y culpa... Verdugos y víctimas.

El primer fotograma nos sumerge en la sala de una cardióloga. Un hombre de mediana edad- el macedonio Dejan Lilic- acude a realizarse un chequeo rutinario. La doctora- Francesca Petri-, le va a tocar el corazón. Le confiesa que a ambos les une la infidelidad de sus respectivas parejas. 

Su director, Kirill Serebrennikov, irá diseminando las secuelas de la infidelidad cuando los protagonistas, se quedan fuera de ese juego vedado. A partir de aquí la obsesión y la traición (betrayal) de ella se convierte también en la de él.

Una habitación, la número 679, donde dos personas adultas juegan a amarse, con una atracción y un deseo más fuerte que la propia estabilidad y seguridad que les aportan sus respectivas parejas. Un accidente mortal lleno de pasión, cambiará esta historia.

Con una elipsis de unos años, ambos protagonistas  vuelven a coincidir, cuando ya han recuperado de nuevo su frágil vida. Se convierten en aquello que tanto odiaron.

Capaces ahora de llevar adelante su romance, aun conociendo las consecuencias que tendrá en sus actuales parejas. Ambos querían la estabilidad que no tenían, ahora que lo han conseguido, no saben si eso les llena lo suficiente. 

A partir de ahora, la cardióloga y su paciente serán los nuevos ocupantes de la habitación 679.

Los verdugos se convierten víctimas y las víctimas en verdugos, formando parte de  esa dualidad del ser humano. 

Una buena fotografía, de colores fríos. Una cultura atrayente, helada que esconde frías pasiones y una steadicam que a veces resultaba cansada en su movimiento.

No era fácil ver a dos cadáveres sonreír en su entierro y al mismo tiempo que fácil era comprender  el por qué. 
marta