Director: Paolo Sorrentino
Actores: Sean Penn, Frances McDormand, Judd Hirsch, David Byrne...
Italia, Francia, Irlanda, 2011
La despreocupación de la adolescencia sólo desaparece cuando alcanzas la supuesta madurez. Hay un momento, un instante fugaz, donde tomas una decisión que cambiará el rumbo de tu vida y así, el nómada que llevas dentro apuesta por un lugar donde quedarse, o por lo menos intuye que ese debe ser el lugar dónde estar y no sólo como un lugar físico.
El título de la película es un tributo a uno de los mejores grupos de los 80' Talking Heads. A través de esta canción Sorrentino nos sumerge en una película muy visual, sensible, llena de ambigüedades, miedos y fantasía, recordándonos en muchos momentos aquellas películas de David Lynch que tanto nos marcaron.
Y para ello nadie mejor que el camaleónico, rebelde y contradictorio Sean Penn acompañado de Frances McDormand en el papel de su mujer Jane. Otro guiño de Sorrentino, esta vez para los Coen. Él representa la tristeza y ella es...pura alegría, el perfecto equilibrio.
Y para ello nadie mejor que el camaleónico, rebelde y contradictorio Sean Penn acompañado de Frances McDormand en el papel de su mujer Jane. Otro guiño de Sorrentino, esta vez para los Coen. Él representa la tristeza y ella es...pura alegría, el perfecto equilibrio.
Al observar la caracterización de Sean Penn y aunque en la película no se menciona, no puedo dejar de pensar en Robert Smith aquel atormentado vocalista con un éxito efímero, componente de aquel fantástico grupo llamado The Cure.
La película es un precioso viaje desde la verde Irlanda hasta el Gran Lago Salado de Utah.
Cheyenne -Sean Penn-, cantante de rock ya retirado, decide continuar la tarea que comenzó su padre sesenta años atrás, la búsqueda de un criminal nazi ya anciano, refugiado en los EE.UU...
Una película que nadie se debería perder con una música excelente y para muestra, éste pequeño anticipo, Siouxsie and the banshees. Como tampoco los otros dos enlaces adjuntos, incluido el del título.
marta

