Dirección: Paul Thomas Anderson
Actores: Joaquin Phoenix, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams
Música: Jonny Greenwood (Radiohead)
EE.UU, 2012
La entrevista en El Pais
Una obra de arte
Ante un folio en blanco trato de descifrar y transmitir lo que me ha supuesto ver esta maravilla, esta perfección hecha obra de arte y sinceramente casi no puedo. Me siento pequeña ante algo tan sublime.
En el futuro debería estar expuesta en los museos de arte para contemplarla y así devolverte una y otra vez a ese mundo lleno de emociones y sensiblidad y recrearte una vez y otra vez más.
The Master es pura pulsión, es cine en estado puro y roza la perfección.
Refleja la desorientación de una sociedad marcada por el final de la Segunda Guerra Mundial, una sociedad a la deriva, sin rumbo que necesita que le señalen de nuevo un camino, un orden, y para ello nada mejor que esas jóvenes religiones como es la Cienciología.
Actores: Joaquin Phoenix, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams
Música: Jonny Greenwood (Radiohead)
EE.UU, 2012
La entrevista en El Pais
Una obra de arte
Ante un folio en blanco trato de descifrar y transmitir lo que me ha supuesto ver esta maravilla, esta perfección hecha obra de arte y sinceramente casi no puedo. Me siento pequeña ante algo tan sublime.
En el futuro debería estar expuesta en los museos de arte para contemplarla y así devolverte una y otra vez a ese mundo lleno de emociones y sensiblidad y recrearte una vez y otra vez más.
The Master es pura pulsión, es cine en estado puro y roza la perfección.
Refleja la desorientación de una sociedad marcada por el final de la Segunda Guerra Mundial, una sociedad a la deriva, sin rumbo que necesita que le señalen de nuevo un camino, un orden, y para ello nada mejor que esas jóvenes religiones como es la Cienciología.
Todo ello se refleja en la relación entre Freddie Quell - Joaquin Phoenix- un ser salvaje y vulnerable que se cruza en el camino con un personaje como Lancaster Dodd -Philip Seymour Hoffman-. Él es el reverso de la moneda, el orden personificado, pero tan salvaje y vulnerable como Quell y entre ellos hay una relación que, como un espejo, devuelve continuamente la mirada. La vida y la destrucción, la destrucción y la vida.
El director, Paul Thomas Anderson, te hipnotiza con unos poderes que rozan lo sobrehumano. Nadie filma la belleza como él, quizás Terry Malick, como vi en El árbol de la vida, pero Anderson no huye de lo que es real, seguramente vuelve irreal lo real, pero sin alejarse nunca.
Cómo se puede dar forma a la belleza a través de la música, de la ambientación, de la fotografía, de los primeros planos y de dos actores que traspasan la cámara, la pantalla y te devoran.
Es un película muy enigmática y por ello difícil de reseñar. Hay que verla con un espíritu muy abierto.
Gracias a los tres. Mi mejor regalo de reyes.
Nunca la olvidaré y seguro que volveré a verla.
marta

