martes, 30 de diciembre de 2014

Finales del 2014










marta


Balance
No quiero hacer balance, por qué debería hacerlo, por qué tengo que diferenciar entre un Abril o un mayo.

Por qué tengo que pensar y cuantificar las personas que han llegado a mi vida y las que se han marchado.

De qué me sirve una estadística para saber si el balance anual en mi trabajo ha sido óptimo.

Por qué tengo que contar mi arrugas, mis canas y el peso del tiempo que se va depositando.

Por qué tengo que enumerar los amores que han pasado por mi corazón y por mi cama.

Por qué tengo qué pensar que mis mayores se van haciendo cada año más viejos...

Si hago todo ésto obtendré algún beneficio a cambio, me ganaré el cielo.

Seré más feliz o con el paso de los años el poso de la melancolía se cobijará aún más en mí. 


Me volveré más nihilista, seguramente sí.

Sólo quiero y deseo un presente, despertarme por la mañana algunas veces sola, otras en compañía y finalizar el día... El resto pura espontaneidad, mucho amor e improvisar.
      



Vamos al 2015
marta

viernes, 26 de diciembre de 2014

Mommy

Director: Xavier Dolan
Act.  Anne Dorval, Antoine-Oliver Pilon, Suzanne Clément.



Canadá, 2014.


trailer











Mamá, un amor sin límites
Al recordar ahora los retazos de esta fascinante película, una palabra inunda mi mente "desgarradora" y un convulso de emociones comienzan a desatarse.

L'enfant terrible del cine de autor, un jovencísimo Xavier Dolan que con tan solo 25 años, tiene en su haber cinco películas y un premio, el del Jurado en el último Festival de Cannes.

Una de las mejores piezas que hemos podido ver, en este año que se nos va.

Desde un formato inusual, 1:1 que nos recuerda tanto a los Smartphone, nos llega su última película.

Si la pantalla del cine es horizontal, Mommy, la vemos únicamente en vertical. Recreando así, una sensación de agobio y claustrofobia que querremos continuamente sabotear y sólo la esperanza, no es una película de perdedores, nos hará involucrarnos hasta su final desenlace. Mentalmente ensancharemos la pantalla una y otra vez para sentir un minuto de sosiego y tranquilidad.

Con tintes autobiográficos y sirviéndose de sus propios miedos y demonios, su director nos involucra en una historia materno-filial. Una carta de amor donde no existen los límites, desde sentimientos irracionales, histéricos, apasionados y a la vez cargados de tanta ternura.

Su argumento es sencillo. En una Canadá hipotética, se aprueba una ley para que los hijxs conflictivxs puedan ser ingresadxs y tuteladxs en hospitales y centros, sin juicio alguno.

Dian (des) Després -Anne Dorval, su musa-, una madre imperfecta, llena de contradicciones, al borde de su propio límite como ser humana, la soledad, el paro, los trabajos precarios, el alquiler y el paso del tiempo… En su propia guerra aparece una nueva batalla, romper con las normas de un sistema que ahoga y oprime. Sólo tiene para ofrecer su propio afecto, pero acaso tenemos algo más.

Este amor le llevará a hacerse responsable de la vida de su hijo de 15 años Steve -Antonio Oliver Pilon-, etiquetado con DAH (déficit de atención con hiperactividad, una etiqueta más dentro del decálogo psiquiátrico de nuestros tiempos).
 
Afecto, rabia, violencia, frustración, impotencia, silencios y un cordón umbilical que se extiende como una medusa a través del paso del tiempo.

Un amor-odio que estalla en cada escena, en el  límite de cada uno ellos. Llegará un momento que necesitarán la comprensión, la serenidad y la racionalidad de alguien ajeno a toda esa locura.

En medio de este caos, entra en escena Kyla -Suzanne Clément-, una vecina de la edad de Diane, llena de fantasmas, expresiva con su mirada y con una dificultad en su habla.

Steve, Diana y Kayla volverán a la vida y disfrutarán de cada instante, pero nada dura eternamente y el presente es siempre tan efímero.

Lo demás, sublime, desde unas interpretaciones magistrales, una “música popera” que encaja deliciosamente, una fotografía de luces y sombras, planos cortos que devoran y unos cigarrillos que se consumen lentamente igual que la vida.

Mommy, es una historia oscura en su superficie e inocente en su interior.

El resto pasen, vean y sientan. Imprescindible.
marta