Actrices: Adèle Exarchopoulos, Léa Seydoux
Francia, 2013
trailer
A parte de la polémica que ha suscitado desde el estreno. A mi me ha gustado y es bastante lógico que se haya llevado la Palma de Oro en el último Festival de Cannes.
Una película muy francesa que puedes amar u odiar pero que nunca te dejará indiferente. El cine francés no es muy técnico pero refleja como ninguno el mundo de la intimidad y los sentimientos, el fluir de la vida y nosotros los que estamos sentados en la butaca como parte de ella. Por eso la vida de Adèle gusta y mucho.
La adolescencia, el primer amor, la aceptación de los sentimientos, el miedo a qué dirán, la identidad sexual, el paso del tiempo, los errores, los aplausos....
Una película naturista donde ambas actrices están sublimes y espectaculares. Quizás Emma -Léa Seydoux-, la chica del pelo azul, hace una evolución más completa del personaje, desde la seguridad que nos muestra al principio hasta que descubrimos su verdadera personalidad. Posee además un gran erotismo.
Adèle -Adèle Exarchopoulos-, es pura sensibilidad y naturalidad, todo lo que ocurre a su personeje a través de varios años, lo está viviendo, sintiendo tanto, que lo inunda y transmite a través de la pantalla.
Es muy característico del cine francés, llegar hasta lo más tontos y mínimos detalles que te impresionan, por que también forman parte de ti. Adéle comiendo con la boca abierta, llena de mocos cuando llora, comiendo chocolate que lo guarda como un tesoro bajo su cama para calmar esa maldita ansiedad que a veces aflora, fumar para calmar, difrutar con un simple helado...
A pesar del lo largo que es el metraje, casi tres horas, en ningún momento se hace pesado, disfrutas y parece que tú misma lo estés viviendo. Tod@s en algunos momento de nuestra existencia, hay una mariposa que revolotea en nuestro estómago y a partir de ahi comienza a dar un giro nuestra propia vida.
Llegamos a las escenas de sexo y con ello la polémica, que no es para menos. La vida de Adéle es una adaptación de la novela gráfica de Julie Maroh; El azul es un color cálido. Para ella y para mi también, es el poso amargo que deja la película.
Dirigida por Abdellatif Kechiche, un hombre heterosexual, donde se recrea una y potra vez en las escenas de sexo, para el delite del público masculino. Un sexo demasiado explícito, por que lo hacen las protagonistas de verdad, con vaginas postizas, pero de verdad. Son tres escenas de sexo, alguna de ellas dura más de diez minutos... Rozando la pornografía.
Estas escenas no tiene ninguna carga emocional, ni erotizan. Las dos protagonistas son hetero, se nota y se encuentra incómodas en esos momentos.
A parte de esto, su director enfatiza mucho con ese ideal de amor romántico, de sufrimiento y locura que tanto daño hace.
Una película bastante redonda, para aquellos que nos gusta el cine francés, naturalista y realista.
Un parque en invierno y un dulce beso en la mejilla cargado de la más profunda ternura y sensibilidad.
marta


