Director: Michael Haneke
Actores: Jean-Lois Trintignant, Emmanuelle Riva, Isabelle Huppert
Francia, Austria, Alemania, 2012.
Actores: Jean-Lois Trintignant, Emmanuelle Riva, Isabelle Huppert
Francia, Austria, Alemania, 2012.
George y Anner son un matrimonio, amantes de la música, octogenarios, de clase media-alta y viven en París. La salud de Anner a consecuencia de un infarto, comenzará a debilitarse y su compañero George, permanecerá a su lado esperando el final de la vida de ella.
Su director, el austriaco Michael Haneke comentaba en una entrevista que para él era importante que perteneciesen ambos a un estrato alto de la sociedad, para que la película no se convirtiese en un drama social. Con sufiente posición económica para solventar ciertos problemas que aparecen tras una enfermedad, como puede ser la contratación de una enfermera.
Haneke nos quiere transmitir como responde el ser humano cuando una persona de su más cercano entorno puede ser pareja, padres, hermanos, llega al final de la vida y no se puede hacer nada más.
Cómo reaccionamos ante una situación que nos supera, que nos lleva al límite. Cuál es la decisión acertada cuando los sentimientos nos invaden y queremos tanto a esa persona que sufre. Que pensamientos invaden a la persona que está enferma cuando ya no queda más por luchar.
La película es un alegato a favor de la eutanasia. La pura superviviencia quizás a todos nosotros nos hará tomar decisiones amargas y dolorosas.
Y éste es el argumento de Amour. La cinta es dura, es arte por que llega hasta el fondo de nuestras emociones, brota el rechazo, la angustia, la impotencia, el cariño, la ternura, la culpabilidad... Al ver que la vida se va y lo que fue ya nunca existirá salvo en nuestra memoria.
Los jovenes piensan en el comienzo del amor, los viejos viven en el final del amor.
Los dos actores son dos pesos pesados del cine francés y no ha debido de ser fácil para ellos interpretar a estos dos personajes cuando su edad es la misma que representan en la película.
La vida sigue su propio curso y ante eso, no podemos hacer nada. No debiéramos alimentarla artificialmente.
En la parte técnica, la película se desarolla en un piso antiguo del centro de París, precioso, muy francés lleno de tesoros y recuerdos con una dirección de arte que roza la perfección.
Y para George y Anner de fondo siempre una Sonata para piano de Schubert, tal y como interpretaba tantas veces ella en su piano.
Un crudo retrato de la vejez que me dejó bastante abrumada.
marta

