domingo, 21 de abril de 2013

La caza (Jungten)

Director: Thomas Vinterberg
Actores: Mads Mikkelsen, Alexandra Rapaport, Thomas Bo Larsen
Dinamarca-Suecia, 2012 


Trailer














El cazador cazado
Thomas Vinterberg, su director aquel que junto Lars von Trier, promovieron el movimiento Dogma, una forma de hacer cine donde las ideas prevalecían frente a los medios. Hace ya quince años.

Junto al guionista Tobias Lindholm. Ambos unen fuerzas para crear una  historia amarga y compleja sobre una víctima de la inocencia, desmontando el mito de que sólo los borrachos y los niños dicen la verdad.
Lucas -Mads Mikkelsen- un hombre que se encuentra en un difícil proceso de divorcio, donde los  mecanismos de defensa están  en sus horas más bajas, recibe la peor noticia de su vida. La hija de su mejor amigo, Klara- Wekkerkopp- , una niña de tan solo seis años, le acusa que le enseñó sus partes más íntimas -"su palo estaba en punta"- después de ver un vídeo porno que le muestran su hermano y los amigos de éste.

Así comienza La caza (el cazador cazado), haciendo alusión a la importancia que perdura aún en esa cultura, donde los venados con-viven hasta que son abatidos por los rifles. Eso mismo le pasará a Lucas, como un virus la noticia se expandirá, correrá como la pólvora  y el pequeño pueblo le someterá a un juicio popular, acusándole de ser un monstruo, un pederasta.

Su director intenta reflejar, la pérdida de la inocencia occidental, muestra la fragilidad y la ternura de unos niños, que también pueden mentir, cosas de la edad que diría aquel. Posee la cualidad de ir más allá del fotograma, busca incomodarte que te revuelvas en la butaca, que te asquees y te enfades. 

Un viaje que recorre todos los poros de tu cuerpo desde el pecho hasta el estómago, inyectando durante casi dos horas grandes dosis de dopamina al cerebro, generando ansiedad, frustración, odio, empatía, amargura y nunca optimismo, síntomas todos ellos de la condición humana.

Para ello cuenta con un magnífico y guapísimo actor Mads Mikkelsen, un hombre con una mirada y unos labios que transmiten en la misma intensidad entereza o frialdad, alegría o temor. Impresionante , durante toda la película, el peso es todo para él y para Thomas Bo Larsen su mejor amigo en La caza.

Con una magnífica fotografía de exteriores a través del paso de las estaciones, un lugar idílico de bosques, paisajes y lagos. Unos buenos interiores de las viviendas y la importancia que tienen en su cultura debido al frío extremo.

Unos primeros planos que cortan la respiración, acompañado de una música que es una maravilla y que ayuda a crear ese clima de tensión durante toda la proyección.
marta

sábado, 20 de abril de 2013

Y ahora, ¿Qué hago sin los Renoir?



Yo no como palomitas en el cine

El final más triste que he podido sentir al terminar una película. El cine de autor e independiente, desaparece, se lo cargan. No quieren cultura, solo adoctrinamiento y borreguismo.

Una de las mejores cosas que hay en mi vida. El ritual de ir todas las semanas al cine. El antes, el durante y el después.

El antes; Me empapo de los certámenes. Busco y estudio en internet, veo los trailers, espero los estrenos con devoción. A veces  se me hace eterno, no llega. Lo grito a los cuatro vientos. Oye fulanito, que estrenan  tal película, el día x .

Dios, hay qué verla!. Qué buena pinta tiene!. Espero impaciente ver el cartel colgado, en mis queridos Cines Renoir. Compro los viernes El Pais y empiezo por la última página para llegar a cultura y encontarme a Javier Ocaña, Jordi Costa, Ana Marcos, Carlos Boyero. Esta si , ésta parece que no...

El durante; LLego a las salas, sobre todo a la de Martín de los Heros, desde donde está hecha la foto de mi blog, en la que aparezco al lado de un proyector. Acompañada de  amores, amigos o sola.

Ya estoy en la taquilla, después de subir dos peldaños de escalera. Abro mi cartera, busco mi preciado bono color azul que compro cada año. Como casi siempre, me espera con simpatía  mi taquillera preferida. Esa amable chica de pelo negro que me sonríe cada viernes y me facilita  mi entrada. La saludo como si fuese una amiga, ella también  forma parte de este ritual.

Atrapo verozmente  mi papel preciado en blanco y  negro. Con la información exhaustiva del mundo en el  que estoy a punto de entrar.

Me rompen la mitad de mi entrada y me sumergo en una sala oscura, llena de butacas rojas o azules. Fila cuatro, pasilllo. Comienzo a leer la gacetilla, tan bien explicada y con la cual me apoyo para escribir en este blog. A partir de hoy, seguro que las guardaré, volveré a ojearlas después de algún tiempo.

Se apagan las luces, el sonido me invade, me relajo y comienzan los títulos. Aquí no hay palomitas, ni vasos grandes de coca-coca, ni chucherías.. Sólo imagen, sonido y a veces además buena compañía.

Me dejo llevar, comienzo a leer, versión original, da igual el idoma: inglés, chino, alemán a veces castellano. Ni si quiera me doy cuenta que estoy leyendo, son mis clases particulares de inglés o  escucho ese acento francés que tanto me gusta o la indosincrasia de la lengua alemana.

Mi mundo, otro mundo y una perfecta simbiosis. Historias, imágenes, música, interpretaciones, sentimientos, fotografía. En el reverso sonrisas, miedo, desolación, angustia, lágrimas, alegría, amor, expectación, suspense...

Las películas me regalan palabras y verbalizan mi mundo interior. Gran parte de lo que soy, de conocerme, es gracias a ellas. A un arte que perdura en el recuerdo. Comienzo a pensar en el título para mi blog y pasa el tiempo, vaya dos horas, no me he enterado, llega el final.

Me quedo petrificada en la butaca, leyendo los últimos créditos, no quiero que termine, estoy disfrutando. Estoy en el séptimo cielo.

El después; Salgo desconcertada, la luz me molesta bastante, sobretodo en verano. Vuelvo a la realidad, a esa que dejé 90 minutos atrás. 

Me enciendo un cigarrillo. Necesito, hablar, contar, compartir  la maravilla que he visto. Si voy acompañada la charla puede durar una hora, tomando unas cañas, dando un paseo, a veces hasta un día o varios más, haciendo continuas alusiones a la misma.

Algunas de las películas permanecerán siempre en mi memoria y me enseñarán lo que es la vida. Si voy sola, siempre charlo con alguien, le pregunto. Habitulamente somos pocos en la sala y hay una gran minoría que va sola, empaparse de cine.

Llego a casa, enciendo mi preciado ordenador, a veces necesito dejar reposar mis emociones y no me aventuro a escribir hasta el día siguiente. Accedo a La ilusión viaja en tranvía, don luis y me encuentro un folio en blanco. Sigo siendo fiel al papel y a un bolígrafo, más tarde lo transcribiré a la máquina. 

Al otro lado, estáis  vosotros. Quiero compartirlo, que disfrutéis  como yo lo he hecho. Qué os aventuréis a ir más al cine, que no olvidéis nunca su  magia.

En esta primavera, no quiero que este ritual finalice. Necesito seguir aprendiendo, disfrutando, escapando y seguir sintiéndome libre.

Esta es la mala noticia que nos llegaba el jueves, Alta Films: fin de una bella película

"Sólo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe... Sólo la cultura da libertad... No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas; no la de pensar, sino dad pensamiento. La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura"  - Miguel de Unamuno-

No quiero el cierre de mi gran tesoro, las Salas Renoir. Seguiremos luchando para seguir viendo buen cine, que suban el precio de la palomitas, no lo sé. Me niego y me rebelo.

Hoy iré al CINE y como siempre a los RENOIR.
marta

sábado, 13 de abril de 2013

To the wonder

Director:Terrence Malick
Actores: Olga Kurylenko, Ben Affleck, Javier Bardem, Rachel McAdams
Música: Hanan Townshend 
Fotografía: Emmanuel Lubezki
EE.UU, 2012


trailer 
Amor que nos ama, merçi
Sumergirte en el universo de Terrence Malick, es tocar el cielo, enamorarte de lo que estás viendo. Delicadeza y belleza, mientras las emociones van emergiendo, dejándonos  indefensos.

Como un lienzo va pintando suavemente su obra, ayudado de una fantástica paleta llena de colores, marrones, amarillos y ocres, recordándonos el Medio-Oeste americano. Cielos azules que inundan espacios abiertos y unos campos de trigo que se mecen y se acarician suavemente.

La realidad y la fantasía se mezclan continuamente. El maravilloso contraste entre el pequeño pueblo de Bartlesville, en Oklahoma y la vieja Europa enmarcada en  la costa de Normandía. Son personajes en si mismos.

Su tercero, es el  amor en todas sus fases; la pasión, la entrega, la incertidumbre y más tarde  la rutina, la desolación, la soledad, el cambio, la extrañeza de un mundo diferente, los reencuetros.... En la película no existe el tiempo, es la historia de una vida contada desde el recuerdo de los años pasados. Espacios vividos. 

Según avanza To the wonder, tu yo más intimo va emergiendo y aparecen  las mismas dudas,  los mismos temores, las mismas pasiones, los mismos fracasos. Desafiar la sabiduría convencional y arriesgar. Romper con ideas preconcebidas de lo que van a ser las expectativas de los demás. Conectar desde lo más profundo con alguién que siente como tú.

Es fluir a lo largo de la vida, caminar, regresar, andar. Amar, como dice su director  es más que un sentimiento. Se debe amar y arriesgar. Amar sin palabras.

Para poder sentir su  mundo debes conectar con una sensibilidad que no está al alcance de todo el mundo. Te inundará de poesía, filosofía, música, religión, historia.  Todo es arte.

To the wonder es impecable, metafísico y lleno de silencios narrativos. Donde la naturaleza juega un papel esencial en la historia que nos quiere contar, donde el ser humano es el eje de las adversidades marcadas por el destino ( a veces debido a malas decisiones). Es el nexo en común en todas su trayectoria filmográfica.

Cuando termines de verla, tu piel será más suave y tocarás con las yemas de tus dedos tu propia esencia y eso la hace sublime.
marta

jueves, 11 de abril de 2013

Efectos secundarios

Director: Steven Soderbergh
Actores: Jude Law, Rooney Mara, Catherine Zeta- Jones

EE.UU, 2013


el trailer














Víctimas, jueces y verdugos
Prefiero no contaros mucho de este laberinto de psiquiatras, pacientes, depresiones, adicciones a fármacos y  una industria farmacéutica que extiende sus tentáculos. Una retroalimentación donde todos somos indispensables, para que el negocio funcione. ¿Quién da de comer a quién?

Un rompecabezas sobre la depresión clínica y la mala praxis psiquiátrica. Efectos secundarios, se introduce en una espiral peligrosa ubicada en  la mente de una  joven Emily- Rooney Mara- y su sufrimiento ante una enfermedad no visible, la depresión. 

Cuando nada  parece tener sentido en su vida, después de la salida de su marido de la cárcel. Emy acude a un psiquiatra el Dr. Banks- Jude Law-, aunque continuará visitando a su atractiva ex psiquiatra y amante la doctora Siebert- Catherine Zeta-Jones-.

Un thriller ambientado en la psicofarmacología (ciencia que estudia cómo afectan los medicamentos a la mente humana)  y la adicción a las nuevas drogas legales.

Si hace unos años el milagroso Prozac era lo máximo para estabilizar el ánimo y la ansiedad... hoy está pasada de moda y ha sido sustituida por nuevos medicamentos.

La película es absorbente e impredecible y nada es lo que parece. Te hace mantener la atención de principio a fin, aunque  al principio le cuesta arrancar. 

Fotografía deliciosa y bien cuidada. Un papel difícil para Rooney Mora; Jude Law está bien  y Catherine Zeta-Jones, de mujer mona, siempre queda bien.

He vuelto a disfrutar con  uno de los mejores realizadores Steven Soderbergh, que firma películas como Sexo, mentiras y cintas de video, Traffic, Oceans, Erin Brocovich (quizá ésta la recuerde un poco), o la última que he visto  Magic Mike.

Hace poco, él mismo comentaba que estaba cansado de calentar la silla de director y prefiere tomar nuevos rumbos, ya veremos en que acaba la cosa.

Esta película produce un efecto secundario en los que somos adictos al cine: no te la puedes quitar de la cabeza.
marta