domingo, 13 de octubre de 2013

Gloria

para todas las glorias
Director: Sebastián Lelio
Actores: Paulina García, Sergio Hernández...


Chile, España, 2013



trailer 






Para todas las glorias
Un merecido homenaje de su director Sebastian Lelio para todas esas mujeres como Gloria que se niegan a rendirse, siendo conscientes que el tiempo inexorablemente se escapa y aun así siguen dispuestas a comerse el mundo y a seguir luchando en él.

Tiene todos los ingredientes para ser una película cariñosa de esas que dejan un buen poso, dirigida a un público adulto demasiado mayor para ser joven y demasiado joven para ser mayor.

Vemos pocas películas chilenas, quizás Gloria si no estuviese acompañada del Oso de Plata en Berlin para su protagonista Paulina García y una mención en el festival de cine de San Sebastian, no nos hubiese llegado.

Tiene un gran atractivo y un argumento poderoso. Gloria es una mujer que se acerca a los sesenta, divorciada, madre de hijos ya mayores, luchadora y trabajadora, dueña de su propia vida, que no le debe nada a nadie ni tiene que dar explicaciones. Una generación que luchó por la igualdad.

Por las noches busca el amor o huye de la soledad de su apartamento en discotecas para adultos, y allí conoce a Rodolfo -Sergio Hernández-, un hombre de 65 años, separado, y entre ellos salta esa chispa, esa química inesperada  que todos conocemos.

Gloria se ilusiona, se enamora y decide lanzarse sin paracaídas  Cuando se ha entregado del todo comprende que ha perdido la apuesta. 

Pero alguien tan vital como ella se curará las heridas y volverá arriesgar, porque todo sigue mereciendo la pena en esta vida. Gloria ama mucho y por eso también sufre mucho, pero en esa fragilidad esconde toda  su  fuerza.

Si a este cóctel de emociones le añadimos una cinta de cassette de aquellas que rebobinábamos (rewind) una y otra vez, saldrán del baúl de los recuerdos canciones de Massiel, Paloma San Basilio, Donna Summer o Umberto Tozzi. 

De todas estas canciones destaca una brasileña de Tom Jobim & Elis Regina, Aguas de Março.

Técnicamente está bien filmada, pero le sobra tiempo, casi dos horas que pesan, a veces lineales. Falta frescura y agilidad; bueno es su primera obra.

Aun así me quedo con dos cosas: el maravilloso desnudo que hace Gloria con sus 58 años y el final de la película que es un subidón, un guiño a seguir y vivir a través de aquel éxito bailongo de Umberto Tozzi llamado Gloria.

¡¡A seguir bailando!!
marta