domingo, 27 de octubre de 2013

Todos queremos lo mejor para ella

cambiar de rumbo
Dirección: Mar Coll
Actores: Nora Navas, Valeria Bertuccelli, Pau Durà...



España, Catalunya, 2013


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 Cambiar de rumbo
Cuatro años después de su notable debut con Tres dies amb la família, donde cosechó numerosos galardones, la cineasta catalana Mar Coll, vuelve a indagar en un universo tan contradictorio y repleto de sombras como es el de la familia. 

Geni, Nora Navas (Pa negre), tenía todo lo que quería, una brillante carrera como abogada, un estatus social dentro de la burguesía catalana, casada con un exitoso arquitecto - Pau Durá-, una familia volcada en ella...

Nada le faltaba, o eso creía ella, hasta que un día se rompió. Un accidente de tráfico le dejó algunas secuelas físicas y una psique que se hundió igualmente.

Ha pasado un año desde el accidente y toda la familia está volcada en ella, pero Geni no sabe si quiere continuar con su anterior vida o salir de la jaula y volar.

Retomará la amistad con una antigua compañera de colegio, interpretada por Valeria Bertucelli, una mujer que no rinde cuentas a nadie, ésto le ayudará a posicionarse en su nuevo camino.

Un magnífico guión y una historia seductora. ¿Podría su directora atraparnos como hizo en su anterior y a la vez primera película?. 

El listón era demasiado alto, los premios y la presión también. Un cine intimista que de nuevo refleja las contradicciones en el mundo familiar. Todo demasiado estudiado, controlado y en la búsqueda de esa perfección, le falta el ingrediente más dulce, alma y sentimiento a una historia.

Todo está tan contenido, tan colocado... Quizá le salva la interpretación de Nora Navas, un papel bastante agradecido de ensoñaciones y miradas al infinito.

Seguro que habrá una tercera, con menos presión y entonces su directora será más libre para crear.
marta   

sábado, 19 de octubre de 2013

Todas las mujeres

Como un canalla como tú
Director: Mariano Barroso
Actores: Eduard Fernández, Petra Martínez, María Morales...


2013

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Como un canalla como tú ...
Nacho es un veterinario casado con la hija de su jefe, un ganadero al que intenta dar un palo robándole cinco novillos, pero que que se acaba revelando como un golpe imperfecto. 

Temiendo las posibles represalias de su suegro, Nacho pide ayuda a las cinco mujeres más importantes en su vida. La becaria amante, la ex que es también su abogada, su mujer a punto de separarse, la astuta madre, la atracción con su cuñada y finalmente la psicóloga que le hará romper su coraza y batallar con sus propios miedos.

Cinco novillos, cinco mujeres y un canalla.

Como si una obra de teatro se tratase, la escenas se van dividiendo en cuadros.  Cada uno de ellos representa una forma de ver la vida de Nacho, jugando a papeles distintos, según la mujer que tenga en frente.

Un perfecto camaleón, sátiro, manipulador y deliciosamente seductor. Su seguridad y autoestima depende de lo que pueda cosechar de las mujeres.

A pesar de la zona gris que alberga, destella una vitalidad, una inteligencia y una perversidad  que ilumina su tortuoso interior.

Volver siempre a ver a Eduard Fernández es una delicia. Tiene cara de pillo y un magnetismo que inunda la pantalla. Un actor que cubre perfectamente  todos los registros y una sonrisa siempre pícara. Se hace querer y mucho.

Ellas en sus papeles están correctas pero el reto quizá es demasiado alto.

En cuanto a la técnica es funcional, lineal, con una fotografía dura y una  dirección de arte en los interiores poco mimada.

Una película para ver, reir y disfrutar.
marta

domingo, 13 de octubre de 2013

Gloria

para todas las glorias
Director: Sebastián Lelio
Actores: Paulina García, Sergio Hernández...


Chile, España, 2013



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Para todas las glorias
Un merecido homenaje de su director Sebastian Lelio para todas esas mujeres como Gloria que se niegan a rendirse, siendo conscientes que el tiempo inexorablemente se escapa y aun así siguen dispuestas a comerse el mundo y a seguir luchando en él.

Tiene todos los ingredientes para ser una película cariñosa de esas que dejan un buen poso, dirigida a un público adulto demasiado mayor para ser joven y demasiado joven para ser mayor.

Vemos pocas películas chilenas, quizás Gloria si no estuviese acompañada del Oso de Plata en Berlin para su protagonista Paulina García y una mención en el festival de cine de San Sebastian, no nos hubiese llegado.

Tiene un gran atractivo y un argumento poderoso. Gloria es una mujer que se acerca a los sesenta, divorciada, madre de hijos ya mayores, luchadora y trabajadora, dueña de su propia vida, que no le debe nada a nadie ni tiene que dar explicaciones. Una generación que luchó por la igualdad.

Por las noches busca el amor o huye de la soledad de su apartamento en discotecas para adultos, y allí conoce a Rodolfo -Sergio Hernández-, un hombre de 65 años, separado, y entre ellos salta esa chispa, esa química inesperada  que todos conocemos.

Gloria se ilusiona, se enamora y decide lanzarse sin paracaídas  Cuando se ha entregado del todo comprende que ha perdido la apuesta. 

Pero alguien tan vital como ella se curará las heridas y volverá arriesgar, porque todo sigue mereciendo la pena en esta vida. Gloria ama mucho y por eso también sufre mucho, pero en esa fragilidad esconde toda  su  fuerza.

Si a este cóctel de emociones le añadimos una cinta de cassette de aquellas que rebobinábamos (rewind) una y otra vez, saldrán del baúl de los recuerdos canciones de Massiel, Paloma San Basilio, Donna Summer o Umberto Tozzi. 

De todas estas canciones destaca una brasileña de Tom Jobim & Elis Regina, Aguas de Março.

Técnicamente está bien filmada, pero le sobra tiempo, casi dos horas que pesan, a veces lineales. Falta frescura y agilidad; bueno es su primera obra.

Aun así me quedo con dos cosas: el maravilloso desnudo que hace Gloria con sus 58 años y el final de la película que es un subidón, un guiño a seguir y vivir a través de aquel éxito bailongo de Umberto Tozzi llamado Gloria.

¡¡A seguir bailando!!
marta   

domingo, 6 de octubre de 2013

Todo el cielo sobre la tierra (El síndrome de Wendy)

Peter Pan, un ajuste de cuentas

Texto, dirección, escenografía y vestuario: Angélica Liddell.  
Música: Cho Young Wuk
Actores: Wenjun Gao, Fabián Augusto Gómez , Xie Guinü, Lola Jiménez, Angélica Liddell, Sindo Puche, Zhang Qiwen, Lennart Boyd Schürmann


Peter Pan, un ajuste de cuentas

Cuando los sentimientos y las emociones se amontonan en mi cuerpo, lo mejor es coger un papel, un bolígrafo y dejarles fluir. Me ayuda a vivir.

Casi siempre escribo sobre lo que más detesto, el odio, el horror, el rencor, la angustia, el abandono... y en esto me parezco a la directora.

La obra que vi ayer en el Teatro del Canal, va de todo ésto. Es el final a una trilogía de la dramaturga Angélica Lidell, que comenzó con Maldito sea el hombre que confía en el hombre, allá por el 2007.
 
Es pura explosión, algo incomprensible y cuanto más lo intentaba comprender más irracional se volvía. Consigue hacer estallar todas tus emociones desde el primer minuto a través de un ruido tosco que chirría continuamente.

La obra establece una corriente sanguínea entre la matanza en la Isla de Utoya, donde Breivik mató a 60 jóvenes, la isla Neverland de Peter Pan y la fascinación de la ciudad de Sanghai.

La isla de Utoya, representa  la juventud, donde el amor y el sexo es posible. El paso del tiempo hará que envejezcamos volviéndonos feos, aburridos, resentidos y así iremos arrastrando nuestros pequeños cuerpos hasta la tumba.

Cuando ocurrió la matanza de Utoya, su directora se encontraba en Sanghai y quiso incorporar su belleza a la obra.

Maneja magistralmente algo tan difícil como es el miedo al abandono. Ser Wendy no es fácil, cuando sabes que vas a ser abandonada y a pesar de ello amas a Peter Pan.

Todo el cielo sobre la tierra
es una venganza contra el Peter Pan de J.M.Barrie. Finalmente Wendy toma como ejemplo la masacre en esta isla para vengarse de todos los Peter que no la amaron. 

Esta venganza no es a causa del abandono, sino a la imposibilidad de ser amada por Peter debido a la pérdida de la juventud. Esta pérdida nos aleja del amor y Wendy elige a Peter para vengarse por ello.

La desesperanza, la soledad y todo lo que te distancia del amor es duro. Pero ese sufrimiento, transforma el dolor en algo hermoso.

En este espacio, donde la soledad será menos tormentosa, entra en escena  Shanghai y con ella unos perso
najes únicos; el director de  una orquesta que nos armoniza con unos bellos valses, bailados por una simpática y longeva pareja de origen chino.

En esta ciudad siempre nos acompañarán esas bicicletas que recorren todo el país y que llevan el nombre de "Forever".

La obra es dura, nihilista y a la vez vulnerable, seguimos buscando el amor. Unas actuaciones espectaculares, la iluminación, la música, la escenografía, el vestuario... El monólogo crítico-burlesco de Wendy, interpetado por la misma Angélica Liddell es sublime y desgarrador.

La juventud se va marchitando y
aquellos maravillosos versos de Woodsworth que siempre recuerdo, verbalizados por la dulce Natalie Wood, en la película Esplendor en la hierba, aparecen como un mantra en los sobretítulos del escenario.

"Aunque ya nada pueda devolvernos la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no debemos afligirnos, porque la belleza subsiste en el recuerdo".

La obra permanecerá siempre en mi recuerdo.
marta