domingo, 30 de marzo de 2014

La gran belleza

Director     Paolo Sorrentino
Act.    Toni Servillo, Carlo Verdone, Sabrina Ferilli ...

Fotografía. Luca Bigazzi

Italia, 2013


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El baile de máscaras
Es díficil hablar de esta película tan caótica como su propio director, nacido en el caos de esa ciudad llamada Nápoles.

Una película que te hipnotiza en los primeros cinco minutos. Me sentí  atrapada en  un mundo de colores, luces y sombras - maravillosa la fotografía de Luca Bigazzi-, un guión que habla de la vacuidad y una música que te embriaga, clásica, ópera o  electrónica.

El baile de máscaras, ésas máscaras que todos llevamos puestas y que al final de la vida vamos desechando para descubrir nuestro verdadero yo que tan irónicamente hemos camuflado.

Toni Servillo es Jep Gambardella, un escritor de 65 años, forma parte de ese circo de la alta sociedad de Roma. De las fiestas en su terraza con vistas al Coliseo, donde se dan cita todas las noches gente decrépita, llena de bótox y trajes de Armani. Que bajo una falsa apariencia esconden una soledad absoluta.

Jep Gambardella, ve pasar su vida y hace una reflexión, para ello nos adentra en la belleza de la ciudad eterna, esa Roma clásica llena de esculturas, pinturas de arte, callejuelas... De misterio, silencio y sentimiento. Cómo expresa él en la película Yo estaba destinado para la sensibilidad.

Porque detrás de esa frivolidad y sarcasmo de las fiestas privadas aún recuerda cuando tenía diciséis años y se enamoró por primera vez, fue lo único que le dió alas para escribir su primera y única novela El efecto humano.

La gran belleza es un poema visual del que te enamoras
marta 

sábado, 29 de marzo de 2014

La piel del agua

Dirección: Lidia Rodríguez 
Intérpretes: Fátima, Laura de Casas, Rocío Herrera y Mercedes Salvadores, María Otero.
Espacio escénico y vestuario: La Negra.
Impresiones olfativas: Carlos Javier Sarmiento.
Músicas: Mauricio Corretjé

Compañía: Teatro en el aire


El Sol del York, 2014

 trailer



Un hamman sólo para mujeres
La entrada a la sala es sensual, con una luz tenue, las actrices-lavadoras-sanadoras nos dan la bienvenida con una bonita pulsera y pasamos a través de un pasadizo lleno de tules y de luces al interior de un nuevo mundo.
Una obra de teatro sólo para mujeres. Nos vamos sentando en cómodos cojines y a través de los aromas cítricos vamos haciendo figuras con las pieles de las mandarinas que engarzaremos y colgaremos. Serán nuestros propios deseos, los que queden suspendidos en esa jaima.

Poco a poco, a través de la confianza y la risa  que nos da la compañía, nos vamos desposeyendo de nuestras ropas y nos cubriremos con gasas para pasar al baño.

Al entrar en el hammman, todas seremos todas, una intimidad nos rodeará  y una a una nos irán bañanado, nos cubriremos de aceites, masajes y nos relajaremos, entrando en contacto con ese líquido que es el agua.

A traves de textos en inglés, castellano y portugués se irá creando esa hermandad y sororidad.

Hasta aquí parece todo perfecto pero los textos y las improvisaciones estarán llenos de tópicos y esterotipos. Qué es lo que mas nos une a las mujeres, hablar de hombres. 

En un instante oimos, cuál es el piropo que más os gustado de un hombre. Dios no sabía donde meterme, mi ceño se frunció. ¿Cómo fue vuestro primer beso con un chico? Y el último, la escena de las cuatro sanadoras simulando un embarado como el zenit de  la vida era patético... Mis pies querían salir huyendo

Una obra que podía haber sido transgresora, se llena de textos cargados de tópicos y conservadurismo, se me olvidad es el mundo en el que vivimos.

Nosotras, el baño y los aceites...
marta 

martes, 25 de marzo de 2014

El gran hotel Budapest

Dir. Wes Anderson

Act. Ralph Fiennes, Mathieu Almaric, Adrien Brody, Willem Dafoe, Jeff Goldblum, Harvey Keitel, Jude Law, Tilda Swinton, Edwar Norton, Bill Murray...

EE. UU. y Alemania 2014 












 
Un hotel endulzado 
El gran Hotel Budapest es una gran confitería, con un gran escaparate, donde las pastas de te  parecen  figuritas de porcelana tan cuidadosamente colocadas.

Al dar el primer paso para acceder la pastelería, entras en un mundo onírico de fantasía de colores, como el algodón de azúcar.

Ese aroma  que poco a poco llega desde el obrador y que en la película se disfraza de una suave y melancólica música que te transporta a un montaña de nieve,  hecha con merengue.

Nos acercamos a un mostrador, miramos los dulces, los pasteles nos acercamos y nos alejamos, con un zoom preciso y excato. Nos movemos con un travelling y aparecemos en otro mostrador con nuevos colores sugerentes; el rojo de la frambuesa, el marrón del chocolate, el verde de la menta .... Qué placer, nos deleitamos profundamente.

Todo es tan pulcro, limpio aunque menos naif que su anterior película Moonrise Kingdom

Estamos en la pastelería y falta algo muy importante quién nos sirve esos riquísimos pasteles. Allí están todxs ellxs perfectamente vestidos, embriagados de un dulce olor vaporoso, Ralph Fiennes, Tilda Switon, Edward Norton, Bill Murray....

El Gran Hotel Budapest es un riquísimo bombón, donde lo más rico es el envoltorio y la pastelería se encuentra en un pequeñito pueblo centroeuropeo en el período de entreguerras.
marta

domingo, 16 de marzo de 2014

Dallas Buyers Club

http://lailusionviajaentranviadonluis.blogspot.com.es/2014/03/dallas-buyers-club.html
Director: Jean-Marc Vallée

Act: Matthew McConaughey, Jared Leto, Jeniffer Garner


EE.UU. 2013


trailer 













El club maldito
Una historia que conmueve y emociona por su humanidad y solidaridad con aquellas personas que contrajeron y murieron precisamente por contraer una enfermedad que no era justa, que se cebó con las personas más vulnerables y dos interpretaciones magistrales, ambas oscarizadas.

La película es buena, el compromiso de Matthew McConaughey y Jared Leto con sus personajes es brutal, dos monstruos que devoran sus papeles. Sin embargo la producción en general resulta algo frágil.

Un guión que deambuló por las productoras más de veinte años antes que el director canadiense Jean-Marc Vallée la pudiera realizar.

Aunque basada en hechos reales, la historia no es al 100% verídica, de hecho el protagonista nunca fue homófobo, era bisexual. Parece que este detalle, no gustó a la productora.

Se trata de la historia de Ron Woodroof un electricista, cowboy en sus ratos libres, promiscuo, consumidor de cocaina y alcohol al que le diagnostican Sida en el año 1985, "esa enfermedad de mariquitas" cómo le oimos decir mientras le conceden treinta días de vida. A partir de ese momento, su vida girará como en un rodeo.

Son los primeros años de los retrovirales, el AZT que devastaba por dentro por sus mortales efectos secundarios. Woodfroof aislado y luchando por vivir, busca algo que le salve, una alternativa al AZT, lo único que comercializan las farmecéuticas y aprueba la famosa FDA, Federal Drug Administration.

Lo encuentra en México, proteina, aloe vera y vitaminas y relamente le funciona. Ya tiene un nuevo negocio, ayudado de un transexual llamado Rayon -Jared Leto- que le proporcionará clientes moribundos y deseperados. Ambos crearán el Dallas Buyers Club.

Este club maldito al que nadie querrá pertenecer ofrece algo distinto a la medicina oficial, tratamientos alternativos al precio módico de 400 dólares por hacerse socio.

A esta extraña pareja empeñada en sobrevivir que luchará contra sus propios molinos de viento, enfermedad, farmacéuticas y agencias estatales, se les unirá en el camino, una médica crítica con el uso abusivo de los retrovirales interpretada por Jeniffer Garner.

Casi treinta años después este club continua...
marta 

domingo, 9 de marzo de 2014

Her

Director: Spike Jonze

Actores:Joaquin Phoenix, Scarlett Johansson (la voz de Samantha)


EE.UU. 2013


tráiler 






Un hueco vacío
Vuelvo a reencontrarme con Joaquim Phoenix, después de mucho tiempo, cuando por última vez le vi en The Master. Tristemente su nombre iba acompañado del de otro genio, Philip Seymour Hoffman. Esta vez, él no estaba y de repente sentada en mi butaca percibí que no volvería a verle en una pantalla gigante, ni en el cartel que invita a ver las películas a la entrada del cine.
Sentí dolor, tristeza, rabia y frustración porque la heroina le arrebató la vida y egoistamente no podré volver a disfrutar de él. Me arrebataron su magia.

Tan solo queda unas pocas pero muy buenas películas que volveré a ver en televisión, pero ya no será lo mismo... Será difícil ver las dos películas póstumas que aún quedan pendientes de estreno.

Me pregunto cómo se puede establecer un vínculo afectivo con alguien al que no conocerás jamás, que vive a miles de kilometros de ti, pero que te inunda de emociones y es capaz de llegar a tu parte más vulnerable, sensible y maldita.

Sé que echaré de menos al gordito pelirrojo que tanto me hacía sentir.

Comnecé a ver Her y él ya no estaba. Sentía la necesidad de volver a revivir The Master, pero sólo quedaba uno de ellos, Joaquin Phoenix. Llena de prejuicios, sabía que no me iba a gustar la película. 

Estaba en lo cierto tampoco me gustó el protagonista, su interpretación. Sentí la desolación con la que el personaje vive en un mundo futuro con aires retros.

Sólo está él, el mundo y un sistema operativo, con una voz sensible y rebelde, de nombre Samantha.

Una paleta cromática de naranjas y un amor que nunca podrá ser.

El paso del tiempo me ayudará a ver la película más objetivamente. Prefiero no calificarla.
marta   

sábado, 1 de marzo de 2014

¿Qué nos queda?

Mi vida es mía
Dir. Hans-Christian Schmid
Lars Eidimger, Corinna Harfouch, Ernst Stözner...


Alemania 2012



tráiler 










Mi vida es mía
Es el título de la reseña el que retrata la vida y la historia de la madre protagonista, Gittte. Una mujer de mediana edad, diagnósticada maniaco-depresiva que después de permanecer durante treinta años en una jaula de oro, rompe la barrera de las drogas "legales" y decide  que ya es hora de tomar las riendas de su vida.

Solamente está abatida por la tristeza y la insatisfacción de una vida que ha vivido para los demás -sin preocupaciones económicas-, un marido y dos hijos que volaron hace tiempo del nido. ¿Qué le queda entonces? Entrentarse a ella misma y comenzar a vivir.

La película del director alemán Hans-Christian Schmid, dura apenas 85 minutos.  Nos adentra con sencillez, elegancia y pulcritud en la bonita casa con jardín de la familia Heidtmann durante un largo fin de semana.
Volverán una vez más a reencontrase todos. El hijo mayor Marko es un treintañero, escritor que decidió vivir su vida en Berlín, alejado de la vida burguesa de sus padres Gitte y Günter. 

La relación con sus padres consiste en verse una o dos veces al año; el desapego de la familia algo muy común en las culturas europeas no católicas. Tiene un hijo de cinco años que bajo la careta de un tigre aparentará fortaleza para no sucumbir a la sacudida de la separación de sus padres y ahora de sus abuelos.

Marko sólo quiere disfrutar de un fin de semana, volver a ser un niño, cuando las dificultades no existían, pero ese tiempo ya no volverá.

Jakob, es el hijo menor, dentista, tiene novia y la opción de su vida ha sido depender económicamente de sus padres que le ayudan a montar una clínica. Esto supone un coste y tributo difícil de romper.

Günter, el padre es un editor de prestigio ya jubilado. Tiene una amante y decide vivir y no responsabilizarse más de su mujer como ya ha hecho durante tantos años.

Una familia más, que cuando se abre la caja de Pandora los sueños e ideales vuelan aunque siempre quede ese afecto y cariño.

Ay, ese perfeccionismo alemán, donde todo está bien hecho, en su sitio, cuadriculado. Donde no existen las tragedias griegas y un denominador común, el autocontrol preside la expresión de las emociones.

Como ese cielo gris y cenizo que siempre sobrevuela sobre su país.
marta