Actores: Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Robert de Niro..
EE.UU 2012
El lado bueno de las cosas
Adiós a las armas, Hemingway
Pat -Bradley Cooper-,
hace referencia a la novela Adiós a las armas, después de haber estado
ingresado durante ocho meses en un hospital. Su diagnóstico, trastorno de
bipolaridad, tan de moda hoy en día.
El final de la novela
de Hemingway no es precisamente feliz, Pat quiere cambiarlo. Cuando regresa de nuevo a su
entorno, decide que hay que buscar que el lado bueno de las cosas, pero
éstas siempre tienen dos vertientes. Hay que ser optimista se dice una y otra
vez, enfundado en un chándal gris cubierto por una bolsa de basura. Así este optimismo se convertirá en su nueva obsesión,
junto con la de recuperar a su ex mujer.
La película es un
alegato al delirio de vivir, con sus manías, problemas y frustraciones,
donde las personas más sensibles reaccionan con impulsividad y
rebeldía, no ajustándose a lo políticamente correcto.
Obsesiones, manías y
objetivos que no convertirán a ninguno de sus personajes en lo que quieren llegar a ser. El padre de
Pat, Robert de Niro, -siempre es agradable volver a verle-, es un maniático con los
mandos de la televisión y las apuestas ilegales en los partidos de fútbol americano; la
madre está obesionada con hacer comidas, el hermano con el dinero, su colega de hospital con el pelo...
En el camino de Pat, se cruzará la sensible y guapa Tiffany -Jennifer Lawrence- viuda, algo ninfómana y obsesionada con participar en un concurso de baile. Ambos se ayudarán y se darán una segunda oportunidad. Los dos conocen a la perfección el listado de medicamentos, como el litio, que tuvieron que tomar para controlar su bipolaridad (antes llamada, manía depresiva), como cantaba el grupo Alarma, hace años.
En el camino de Pat, se cruzará la sensible y guapa Tiffany -Jennifer Lawrence- viuda, algo ninfómana y obsesionada con participar en un concurso de baile. Ambos se ayudarán y se darán una segunda oportunidad. Los dos conocen a la perfección el listado de medicamentos, como el litio, que tuvieron que tomar para controlar su bipolaridad (antes llamada, manía depresiva), como cantaba el grupo Alarma, hace años.
Su director, David O. Russell no ignora las implicaciones de la enfermedad, pero nos dice
que puede que no sea tan extraña, o al menos no tan difícil convivir con ella.
Una comedia excéntrica, disfrazada, reiterativa a veces pesada y muy americana. De usar y tirar. Adaptación
de una breve novela de Matthew Quick, Silver Linings Playbook, el título original de la película.
Para reflejar las
contradicciones y el complejo universo, nadie lo hace mejor que el genial Paul
Thomas Anderson, como pude ver hace muy poco en The
Master
Siempre hay que desconfiar de las nominaciones, especialmente a las del Tío Oscar y ésta tiene nada menos que ocho.
marta

