Actores: Franziska Petri, Dejan Lilic, Svetlana Mamresheva...
Rusia-Ucrania, 2013
trailer
La habitación 679
Es el número de la habitación de un hotel, de cualquier hotel en una ciudad rusa. Porque no sabemos el lugar exacto donde se desarrolla esta película. Apenas hay exteriores y sus protagonistas carecen de un nombre.
En esta habitación, austera y fría como la cultura eslava. Surgen dos historias paralelas llenas de traición, pasión, angustia, felicidad y culpa... Verdugos y víctimas.
El primer fotograma nos sumerge en la sala de una cardióloga. Un hombre de mediana edad- el macedonio Dejan Lilic- acude a realizarse un chequeo rutinario. La doctora- Francesca Petri-, le va a tocar el corazón. Le confiesa que a ambos les une la infidelidad de sus respectivas parejas.
Su director, Kirill Serebrennikov, irá diseminando las secuelas de la infidelidad cuando los protagonistas, se quedan fuera de ese juego vedado. A partir de aquí la obsesión y la traición (betrayal) de ella se convierte también en la de él.
Una habitación, la número 679, donde dos personas adultas juegan a amarse, con una atracción y un deseo más fuerte que la propia estabilidad y seguridad que les aportan sus respectivas parejas. Un accidente mortal lleno de pasión, cambiará esta historia.
Con una elipsis de unos años, ambos protagonistas vuelven a coincidir, cuando ya han recuperado de nuevo su frágil vida. Se convierten en aquello que tanto odiaron.
Capaces ahora de llevar adelante su romance, aun conociendo las consecuencias que tendrá en sus actuales parejas. Ambos querían la estabilidad que no tenían, ahora que lo han conseguido, no saben si eso les llena lo suficiente.
A partir de ahora, la cardióloga y su paciente serán los nuevos ocupantes de la habitación 679.
Los verdugos se convierten víctimas y las víctimas en verdugos, formando parte de esa dualidad del ser humano.
Una buena fotografía, de colores fríos. Una cultura atrayente, helada que esconde frías pasiones y una steadicam que a veces resultaba cansada en su movimiento.
No era fácil ver a dos cadáveres
sonreír en su entierro y al mismo tiempo que fácil era comprender el por qué.
marta


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